sábado, 27 de marzo de 2010

Presentación del libro LABIOS DEL TIEMPO de SOLEDAD CABALLERO y VICENTE PRADA en Viladecans

De izda a dcha: Micaela Serrano, Noemí Trujillo, Lorenzo Silva, Vicente Prada, Soledad Caballero

Lectura de la presentación de Lorenzo Silva (a la Izda de la mesa)

Momentos de la lectura

Público asistente a la presentación en la Biblioteca de Viladecans




Firma de libros


viernes, 19 de marzo de 2010

DOMINGO 21 DE MARZO DE 2010. - DÍA INTERNACIONAL DE LA POESÍA EN ALCALÁ DE HENARES- . RECITAL DE POESÍA DE GRANDES POETAS. INVITADO ESPECIAL: MIGUE



En Santa María La Rica, a las 12.00 h. ENTRADA LIBRE

Calle Santa María La Rica, 3. Alcalá de Henares

Recital de grandes poetas en la voz de los poetas de Grupo Cero.

Invitado especial: Miguel Menassa, candidato al Premio Nobel de Literatura 2010


El Día Mundial de la Poesía, fue establecido por la UNESCO en noviembre de 1999, para ser celebrado el 21 de marzo (equinoccio de primavera) de cada año.

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Este año la IWA (Asociación Internacional de Escritores) ha sugerido al poeta Miguel Oscar Menassa, de Argentina, para ser considerado como candidato para el Premio Nobel de Literatura para el 2010. Emigró a España en 1976 y ha desarrollado allí un gran Movimiento Científico Cultural (GRUPO CERO), uno de los más importantes enel mundo desde la segunda mitad de este último siglo.


BREVE NOTA BIOGRÁFICA

Miguel Oscar Menassa nació en Buenos Aires en 1940, y reside en Madrid desde 1976.
Médico, Psicoanalista, Poeta, Pintor, Editor, Director de Cine, actor…
En 1961 publicó su primer libro de poesía Pequeña Historia.
En 1971 fundó el movimiento científico cultural Grupo Cero y redactó el Primer Manifiesto.
En 1974 fundó la Editorial Grupo Cero.
En 1981 fundó la Escuela de Psicoanálisis y Poesía Grupo Cero en Madrid.
En 1982 presentó su primera exposición de pintura.
En 1979 es incluido en la "Antología de la Poesía Argentina", con selección e introducción de Raúl Gustavo Aguirre.
En 2000 es nombrado Profesor Honorario de la Facultad de Psicología de la Universidad Abierta Interamericana.
Ese mismo año, la Sociedad Argentina de Letras, Artes y Ciencias le concede el Diploma de "La Orden S.A.L.A.C. al Mérito
Miembro de la Asociación de Escritores y Artistas Españoles.
Miembro de la Unión Hispanoamericana de Escritores y de la Red Mundial de Escritores.
Parte de su obra puede encontrarse en la Biblioteca Digital Hispánica, de la Biblioteca Nacional Española.


Algunos de sus libros más destacados:

-En Poesía: Yo Pecador, El amor existe y la libertad, La patria del poeta, La poesía y yo, Al Sur de Europa, La mujer y yo, El hombre y yo, La maestría y yo.

-En Psicoanálisis: Freud y Lacan Hablados 1 y 2.

-Narrativa: Cartas a mi mujer, Novela Rosa y el Sexo del amor. Aforismos y decires.

A partir de 2005, comienza su andadura cinematográfica. Mi única familia (2008), es la última película que ha dirigido y donde, además, actúa.

Actualmente dirige las publicaciones periódicas: Las 2001 Noches, Extensión Universitaria e Indio Gris y coordina la dirección de la Escuela de Poesía y Psicoanálisis Grupo Cero.

Puedes apoyar la candidatura en Psicoanálisis y Poesía Grupo Cero

http://www.menassacandidatopremionobelliteratura2010.com/

http://menassapremionobel.blogspot.com/

http://lacomunidad.elpais.com/menassapremionobel

En facebook: Menassa candidatura Premio Nobel

http://www.miguelmenassa.com/

domingo, 7 de marzo de 2010

HOJA DE VIDA Número 32 - Revista virtual de Poesía -

Tupacamarú. Miguel O. Menassa

Escuela de Poesía Grupo Cero
Director: Miguel Oscar
Menassa
HOJA DE VIDA - Revista virtual de poesía -
Taller de los domingos a las 17.00h.
Alcalá de Henares
NÚMERO 32. Domingo 7-3-2010
Coordinador: Carlos Fernández del Ganso


Agua Fresca. Miguel O. Menassa

LA LLAVE DEL TIEMPO

Abre tus ojos al cielo,
esos ojos de barro, de noche interrumpida,
donde el temblor de tus pupilas
se convierte en un pasatiempo vertiginoso.

Abre tus ojos y observa, de frente,
a la sombra negra,
embellece con tu mirada
los pasos de la muerte.

Abre tus ojos pisoteados por la lentitud del tiempo,
por ese cuerpo que se agita en el silencio,
por esa locura incandescente,
que descubre que la soledad es un canto.

Mírala con tus dientes,
esos que esconden murmullos de seda,
que ascienden por infinitas escaleras
y reposan entre fuentes de penurias.

Heridas como surcos,
donde tu sangre no corre,
donde tu sonrisa se cubre de tórridas muecas,
entre la nacarada piel de tu frente.

¿Te has despertado?
¿Adónde irás ahora?
La llave del tiempo
está forjada con el acero del sueño.

Vicente Prada Gómez

Cenando en Casa. Miguel O. Menassa

EL DÉCIMO TERCER MES

Gira el Otoño.

La hoja palidece,
secretos con aroma cotidiano
tejen párpados rendidos al mundo.

Escribo.

Escribo cartas con la distancia de unas manos
encadenadas a la sombra,
escribo versos envenenados con la pasión,
de una mujer tatuada en el perfil del silencio,

siento quebrase mis huesos.

Los muertos se levantan
con el compás de la sangre derramándose en su boca,

enmudece el viento en el reverso del vacío.

Y en cada página, esa soledad,
piel arrebatada, muda de caricias, huella ardiente,
garganta nocturna,

historia gastada de olvidar.

Soledad Caballero Castro

El contorno de tu sonrisa. Miguel Oscar Menassa

VERTIGOS DEL ALMA

Esta piel de mil colores está pegada,
al latido fugaz de la casa del sueño.

Esta piel que resistirá otro invierno más,
geografía de los días pasados,
futuro de un porvenir tallado en amor y fuego.

Esta piel sostenida de huesos
que tiembla ante el furor,
se deja traspasar por un puñal de agua
y exuda lágrimas de sed.

Hay tantos pájaros en este infinito vuelo,
que no hay que precipitar los besos.
Hay que tener cuidado de la sonrisa cegadora
podía ser que arrancara de cuajo los labios,
sin premura, solo con el hastío de la sal,
en la porfía de piedras que escarpan el camino.

Resguarda en la guarida de harapos
la inocencia que perdió entre los naipes,
en esta tiniebla que cubre la distancia
y tapiza las venas con la ferocidad del envite,
que resbala por la sinuosa espalda.
Entonces no hay nada más en esta hora,
y no hay cárcel que contenga más muerte,
cuando se encoje la respiración,
mientras pasan los trashumantes
hacia las nieves del norte.

Carmen Ortigosa Martín

Entre la camalas. Miguel Oscar Menassa

EL INOCENTE FULGOR DE PORCELANA

AHORA es un buen momento
¡la injusticia es útil!
como tu cuerpo impar…
sueña el laberinto este mundo cambiando
su salida constantemente…
¡los peces no pueden portar armas en un prolongado
y vigoroso aporreamiento de teclas!
les pierde el olvido…

AHORA también es un buen momento
ningunas argollas de acero más selecto
como clavos que restregasen contra sierras oxidadas
¡te revibran!
como a un puño ese cielo alzado coléricamente…
los peces empiezan a camuflar el sol
que no porta armas
mata la calentura de sopa con una mano
a los pobres que lo merecen… y con la otra los acaricia
aporreando teclas…

son cuellos de chaqueta azulados
¡dedos golpeando bolsillos!
pies enrojecidas llorando hacia abajo
pájaros y flores vibrantes brillando
como piedras preciosas
aura luminosa de una cintura coronada
de color violeta y cimentada
por una doble suculencia
¡el laberinto es algo vivo!

Piotr Rzany

Las Flores del Mal. Miguel Oscar Menassa

TU TRENZA ZURDA

Se abrocharon los cierres de tu cortejo
sin pensar qué verían los demás.
Tu tenso aprendizaje de lucero
te enseñaba a anudar los misterios de su rostro.

Ese requiebro de lianas
propias de la salvación del reo.
Esa mentira que encontraste en
el viejo trastero, lleno de arcabuces de papel
y latones de aguacero.

Cayendo Caín sin temor,
guardó sus ojos en el joyero de la reina.
Sus pelos al aíre de fuego clamaron silencios en el amanecer.
Pero tú gritabas con voz de hierro acaramelado,
dejadme ir.

Francisco Javier Rueda Diago

viernes, 12 de febrero de 2010

HOJA DE VIDA Número 31 - Revista virtual de Poesía -

Tupacamarú. Miguel O. Menassa

Escuela de Poesía Grupo Cero
Director: Miguel Oscar
Menassa
HOJA DE VIDA - Revista virtual de poesía -
Taller de los domingos a las 17.00h.
Alcalá de Henares
NÚMERO 31. Domingo 07-02-2010
Coordinador: Carlos Fernández del Ganso


El mar verde. Miguel O. Menassa

AMOR IMPERFECTO

Una mueca de siglos deja vacíos,
navegando entre naúticas rosas, celestes ríos y dorados cielos.

Bajo la sábana que impregna la niebla
fui como un pez frío, sin agallas,
con boca negra de saco,
con boca rasgada por unos labios,
abiertos a mis huesos,
con el golpe rítmico del sol y de la luna.

Labios cortados para el verbo,
quise llorar que te amaba
sobre la última roca seca del Universo,
quise gritar con la voz cálida y fuerte del varón elegido,
y nerviosa, solitaria, pendulante,
como una nube huérfana y perdida,
no fuí capaz.

Ya una vez nos perdimos
en el costado de nuestras bocas,
alargué mis brazos para alcanzar tus alas,
entre celos y pecados,
nuestro sexo a los cuatro vientos,
detuvimos a la muerte.

Quiero que nos sumerjamos
en la luz quebrada de nuestros ojos,
que viaje por tus venas
la luminosidad de mis besos
y el temblor de mis manos.

Y en este juego tramposo
a veces, me pregunto:
¿acaso no es más que un pez el hombre?

VICENTE PRADA GÓMEZ


Voz del delirio. Miguel O. Menassa

AFILADAS FORTALEZAS

Guerreros esculpidos
en afiladas fortalezas,
cautivan entre sus muros
cuerpos encadenados
abriéndose sobre la tierra
en un vuelo azul.

Sílabas rotundas de muerte
ágiles hasta la sombra
trazan en el aire
el sonido
de un vientre abierto
en la huida del amanecer.

Giran los caminos imprecisos.

Un pecho, casi mujer,
con la herida de los fantasmas
aúllando en la noche gris,
se viste con el polvo de los trazos
que imprecisos
se adivinan
en la herida violeta de la carne.

SOLEDAD CABALLERO CASTRO


Hasta encontrar en este movimiento. Miguel O. Menassa

AL OTRO LADO

El azul vivo de viejas canciones
resonaba en las cuevas de tu pecho.
No quiso perdérselo la pintora,
prefirió contarlo a través de tambores
con orejas mudas.


Esa lejanía tan nimia e infinita,
esas nubes con formas de gárgolas
inventadas por tu mirada
traían noticias del hambre
de tierras yermas, trabajadas con ahínco
para nada, para nada decían los otros
pero tú, colgabas los terrones en la
frondosidad de la selva y
esperabas paciente, inamovible a que
el fruto de sus letras empapara la Falta

.
Con denuedo gritabas a nadie para
Que la escucha de todos, girara el poema
Hacia la esperanza, de que la muerte,
Quieta en una sala de espera,
te dejara saborear el vuelo de esas hojas mansas.

FRANCISCO JAVIER RUEDA DIAGO Mirad como otros reman. Miguel O. Menassa

DESLÍO MI LENGUA DE DEBAJO DE TUS PISADAS


A Vicente Aleixandre

ciega de noche por donde a la sangre se espía
la fiebre reina el otro cielo
los versos se hacen cuerpo
en forma de tobillos
sin notar esa luna trunca que gemebunda
apenas me roza

sin más norte que unos labios cruzados en silencio
tu alba es una punta afilada
su suavidad de pluma es propicia a los sueños
donde unos párpados de espuma no respiran quietamente
porque todo quiere ser más
en una nieve que aún te llora

PIOTR RZANY Palabras para el deseo. Miguel O. Menassa

LA MIRADA DEL CONDENADO


Miraba el condenado la senda de su destino,
le quedaban solamente algunos recuerdos
esbozados a modo de murciélagos perdidos
y desorientados.

Sabía el condenado que el mundo era mundo
y el corazón ese pájaro amado de grandiosos vuelos
que tenía que conquistar sin grandes batallas
porque su tiempo era el tiempo del humano.

Tenía el condenado en sus ojos unas pupilas inmensas,
bondadosas, donde ya no había lugar para el ayer.
Estaba sentado en el borde de una fuente,
veía la plaza y a los niños correr.

Se frotaba los ojos. Era un flamante exiliado
de la rebeldía y el odio.
Contemplaba en el espejo su silueta partida en dos
al igual que las sílabas rotas de su nombre.

El condenado no creía en nada.
Buscaba una palabra para él, una voz sosegada,
el aroma de una metáfora cálida
que le abriera los ojos a la noche.
Con los labios apretados, muy apretados
acarició el resplandor de la piel desnuda
y escribió un verso, para nadie.

MÓNICA LÓPEZ BORDÓN

Pasión humana. Miguel O. Menassa

UNA TRISTEZA EN LA MIRADA



Me perdí en un nudo de la garganta,
en las manecillas del reloj que deambulan entre las fieras horas
o en el oblicuo pedernal de unos ojos,
cuando los rumores de voces inocentes
hacen de las palabras cuchillos,
que amputan las manos que imploran.

Y otra vez una palabra rota
y la convulsión en el pecho,
golpeando las venas con una emergente tristeza,
cuando me zarandea contra la lengua de acero que hiere,
y se clava en todos vientre con mil alfileres
como saetas envenenadas,
cuando simula que abraza piel, contra piel.

Otra vez paso de lado con la frente ladina
y la mirada de fuego que deshace el camino
y pone guijarros en los pies desnudos.

Te lo juro, nunca más besare una rosa
Porqué miente cuando despliega su fragancia,
cuando invade mi costado de color y vida,
y después se marchita y deja caer sus pétalos muertos,
Y me quedo llorando con las espinas clavadas entre los dedos.

CARMEN ORTIGOSA MARTÍN