lunes, 13 de julio de 2009

Domingo 19 de julio de 2009. RECITAL DE POESÍA DE LA POETA ARGENTINA NORMA MENASSA. En el Colegio Mayor Argentino de Madrid. A las 19.00h. Entrada li


Hoja de Vida. NÚMERO 14. - Revista Virtual de Poesía.

"Tupacamarú". Miguel Oscar Menassa

Escuela de Poesía Grupo Cero
Director: Miguel Oscar MenassaHOJA DE VIDA
-Revista virtual de poesía-
Taller de los domingos a las 17.00h.Alcalá de Henares
NÚMERO 14. Domingo 05-07-2009
Coordinador: Carlos Fernández del Ganso

"Catarata marina". Miguel Oscar Menassa

LA FUERZA PRUDENTE
Para Mª José Vaquero


Tejiendo verbosenlazados en simientes,
hacemos de miel y trueno,
lluvia que cuelga de los árboles,
caderas matemáticas y odres de piel.
Sueños de terrones de azúcar
madrugando albores,
marcando la pequeñez del hombre
que se mira en la dorada mies,
mientras el aire se extiende sobre los campos,
meciendo la cabellera lánguida.
Perdona si no te atuso el cabello,
empeñé las manos en sustituir estrellas.
Perdona si me detengo en tu aliento
cuando pronuncio las cálidas estelas de tu nombre,
pero hoy el miedo ha arrancado las ventanas
y el sudor cuelga de la fachada de la casa,
como un mugriento estallido.
Mientras, el aire que circula entre puertas y garrones
ha dejado pasar el ciclón, sin mover los muebles de la casa.
Pasos en la estepa, huellas de zapatos de bailar,
andar circular con el sonido del viento,
como una ráfaga honda y precisa.

Carmen Ortigosa Martín


"Encima de la balsa". Miguel Oscar Menassa

EL HOMBRE ACECHA AL HOMBRE
Como un grito que se desprende de la garganta,
punto minúsculo en una gran extensión,
una estrella errante y solitaria,
una muesca de historia,
un trazo de color púrpura,
una mancha que brilla,
un poema que se siente,
un poema que le aclama,
un poema que le adora,
eso es un hombre.
Como un grito que no pudo asesinar la garganta,
un abismo negro e impenetrable,
un infortunio de arrogancia,
un rico deprimido,
un pobre desesperado,
una codicia amenazante,
unos pies que se arrastran,
eso es un hombre.
Arquitecto de lo imposible,
poderoso caudillo,
Dios de la inmortalidad,
grande cuanto más miente,
noble cuanto más mata,
eso es un hombre.
Mísero pecador de injurias inconfesables,
cobarde espanto escondido bajo la alfombra,
faz de puertas selladas,
portador de envidias incurables,
de imbéciles elogios del ingenio,
eso es un hombre.
¿O es acaso un loco?
¿O un genio extravagante?
¿O un inútil desquiciado?
¿O un sabio de noble cepa?
Simplemente,un maldito corazón,lleno de sombras.
Vicente Prada Gómez.


"Por nacer". Miguel Oscar Menassa

MIENTRAS QUIERO TOCARTE

Deshabitada de piel,
mis manos se enredan
entre tu cuerpo,
naciendo entre la angustia
a un huracán de confusas amarguras
vacías de mirada,
con el sabor de las estrellas
convertido en recuerdo desprendido de una lágrima
prolongada hasta un sueño,
desnudo de soledad.
La muerte,
se tiende a mis pies
mientras se burla del miedo a la vida,
de las huellas de viejos inquilinos,
del diluido viaje
entre las islas deshabitadas de alma.
El viento mueve la distancia
en el borde inasible de la noche
abandonando cuerpos sonámbulos
en el margen que habita la tierra atravesada.

Soledad Caballero Castro


"La puerta del ayer". Miguel Oscar Menassa
LA ELOCUENCIA DEL MAR

¿Quién vence en mí?
Olga Orozco


Camino bajo mi piel con la sangre
y su costado ceñido a la custodia de la piedad.
Arrecia el golpe rojo de viento,
un agua tibia cae
como fabulosas alucinaciones.
Aúllan las piedras
en el huracán de mi garganta.
Hoy tengo forma de mundo,
el relieve del mar se enciende, de pronto,
como si fuera un juego peligroso.
Me peleo con ella y conmigo
como si fuésemos dos desconocidas
en el desierto.
Giro hacia un lado.
Tiernamente acaricio un fulgor de terciopelo
y desaparezco.
Escribo en sus ojos una ciudad abierta
y ella sueña la próxima palabra que palpita
en la batalla sigilosa de los tiempos.
Mónica López Bordón


"De antiguas fragancias". Miguel Oscar Menassa

EN CUANTO A TI
en cuanto a ti mi pobre engañado amor
tan fanático en tus dietas
a base de cero hidratos de carbono
te enseñaré mi soledad que aturde
y adormece con grandes promesas
una vez en forma de odio
te deseo
eso es lo que hace grande al corazón
que no tiene dueño y se alimenta
con ilusiones en sus lugares de paso
renaciendo bajo una identidad inventada
para que ocurra su pequeño
y breve milagro
te explicaré como saludar un hombre
por la mañana con un vaso de café con leche
que es mi ceremonia de siempre
porque así se distingue más fácil
los pasos pesados de hombre
los más ligeros de mujer
y los pies elásticos de niño


Piotr Rzany

domingo, 28 de junio de 2009

Hoja de Vida - NÚMERO 13 - Revista Virtual de Poesía.


"Tupacamarú". Miguel Oscar Menassa

Escuela de Poesía Grupo Cero
Director: Miguel Oscar Menassa
HOJA DE VIDA
-Revista virtual de poesía-
Taller de los domingos a las 17.00h.
Alcalá de Henares
NÚMERO 13. Domingo 28-06-2009
Coordinador: Carlos Fernández del Ganso


"La puerta de ayer". Miguel Oscar Menassa

LA CORRIENTE QUE NO VUELVE

¿Y si no fueran las sombras sombras?
Pedro Salinas

Ruedo en la corriente como si nada
con lo cotidiano como bandera,
deseando deseos que me rodeen
y me embriaguen como aroma de jazmín.
Anudo la noche con las membranas que voy encontrando
mientras una lágrima prende de la planta de mis pies
como trofeo enquistado de las manos blancas.
¿Recuerdas cuándo reíamos al borde del camino?
Nada se resistía a nuestras palabras,
nos acompañaba el canto de la niña risueña,
y entrábamos y salíamos de las casas
sin importarnos las ventanas o el fuego del hogar.
De repente entramos en el vértigo del pacto
la risa era corriente abajo, morir entre espejos,
donde las hazañas se disfrazaban de hambre
y no había tregua entre el corazón y el apresurado paso.
Entonces tocó vestirse de mujer
y poner a cubierto las fronteras del olvido
para anegar los agujeros negros.
Entramos en la muerte
ya no había casas, ni fuego, ni quimeras.
Era desnudarse en pecho abierto,
en cuerpo de piel de gladiador despellejada,
hasta dejarnos penetrar por los cuatro puntos cardinales
para poner frente al adiós,
palabras, palabras, palabras.

Carmen Ortigosa Martín


"No servirá de nada". Miguel Oscar Menassa

REALIDAD

las horas acabarán conmigo
con mis labios
con el rumor de mi cuerpo
borrarán con una prisa del todo humana
mi reflejo y las arrugas de mis manos
masticándome en silencio
del primer sol o del último
sin previo aviso nacerá el otro
inventarán una nueva cara
sin arrepentimiento
una nueva anónima epidermis
sin cicatrices de alma
porque siempre es hoy
fluirán en las piedras
sobrevivirán en las flores
que siempre vigilan la muerte
y con los mismos pasos
en los mismos días
sobremorirán en sonrisas
de los niños no nacidos
porque siempre es hoy

Piotr Razny


"Danza interminable". Miguel Oscar Menassa


LA ESPERA
Esperaba,
esperaba con la determinación del amante
entregado a un amor imposible.
Esperaba escuchando los ecos
del latido incesante de mis arterias,
asomado al paisaje interminable,
absurdo, voraz, desesperado,
de unas ráfagas de viento arrasando mis nervios.
Y seguía esperando,
en un gesto de ardor insaciable,
de una fiebre de hartazgo,
sin importarme nada.
Un grito oí que me decía:
¡hasta cuándo mantener los recuerdos que son pura ceniza!
¡hasta cuándo viajar envuelto en lo derruido,
entre esquirlas y fragmentos de gemidos mutilados!
Creí ser un trébol de cuatro hojas,
corpóreo, compacto,
ya no espero nada.

Vicente Prada Gómez

"El escenario de la vida". Miguel Oscar Menassa


QUEBRADA EN LA TARDE

La tarde escribe un cuento
líquido de momentos taciturnos,
traspasado de olvido
habitado de sueños que entre silencios irisados
consume el límite detenido en el vértigo,
contra el eco de un horizonte,
que preguntando a la sombra
por las horas gastadas,
se hace voz de viento,
golpeando en el llanto trenzado de sílabas en libertad,
y unos labios trémulos de noche
se abren en piel de arena
al borde del abismo.

Soledad Caballero Castro





"Pongo violeta aquí". Miguel Oscar Menassa


AMAZONA


Sueño despierta
ese pretérito rojo imperfecto
que trazó una circunferencia
sin círculo y un triángulo sin vértice.
Camino el trapecio del azul
en todos sus colores selváticos
como amazona llena de dicha
que da luz a miles de besos
en los labios.
Mujer griega y romana,
hice del dolor
una blanca transparencia
que no quiero volver
a encontrar.



Mónica López Bordón

domingo, 21 de junio de 2009

Hoja de Vida - NÚMERO 12 - Revista Virtual de Poesía.


"Tupacamarú". Miguel Oscar Menassa

Escuela de Poesía Grupo Cero
Director: Miguel Oscar Menassa
HOJA DE VIDA
-Revista virtual de poesía-
Taller de los domingos a las 17.00h.
Alcalá de Henares
NÚMERO 12. Domingo 21-06-2009
Coordinador: Carlos Fernández del Ganso

"Amor a corazón abierto". Miguel Oscar Menassa

M I E D O

Tan vertical, tan inesperado,
tensa el alma y la carne,
cuerda de un violín que toca una melodía de vida.
Sucediéndose como el día a la noche,
como el estío al invierno,
siempre intentando escapar de una sombra, un sueño más.
Muerde el dolor entre sus brazos,
dichas inalcanzables,
dádivas caídas del más frondoso árbol,
isla huyendo de aquel mapa
que pasó junto a mi sombra,
vestido de mujer.
Camina la esperanza y tiemblo a su paso,
me arrastra,
me iré a vivir con ella las noches de otoño,
los verbos indecisos.
No, no quiero cerrar las puertas a la noche,
que la brisa del mar acaricie mi rostro,
sin temor a que tropiece.
Cuando vuelva, desatado, implacable,
clavaré mi mirada en su cándido pecho,
y con lenta voz le susurraré:
no necesito tiempo para saber quién eres,
despójate de esa máscara de carnaval
que aplasta la paciencia y el mundo
y dime:
¿sabes cómo te llamas?.


Vicente Prada Gómez

"Con el tiempo". Miguel Oscar Menassa

PONGO MI PIE DESNUDO EN EL UMBRAL

“Todo lo espero de las palabras. En su fiesta impalpable
Partiré a la conquista de las puertas”.
Aldo Pellegrini
“La vida es bella”.
Alfonsina Storni
Se abren las puertas y hay palabras
que todavía no he podido decir.
Me descubro decidiendo
los secretos deshabitados,
una imagen de ti
y la desnudez cómplice
de algunos labios engalanados en ocre.
En esta manera de vivir
escribo un tiempo nuevo
suspendido en las palabras,
un coro deslumbrante
de pasiones humanas
que avanzan y retroceden
cuando caminan por la espesura
que yace como un caracol,
lento, húmedo e implacable.
Pongo mi pie desnudo
en las vértebras del tiempo
tratando de encontrar el lugar,
reconquistar sus rutas
y ser el atlas que lleva
a todos los rincones,
profecías y oleajes barajados
para inventar de nuevo la mirada,
para soñar sueños olvidados.
Seguimos teniendo el mismo nombre
y ya no hay silencio al otro lado,
ni siquiera de la noche vestida
de aire y fuego.
De un momento a otro
se abren las puertas:
La vida es bella.

Mónica López Bordón


"El días después". Miguel Oscar Menassa


¿DE QUÉ LUGAR?

No se si ese lugar existe,
ni si el nacimiento engendro dueños.
Soñé con aquel lugar donde los juegos y alborotos
crearon mundos de palabras y silencios ajenos.
Una mujer bella ponía a la mesa una fuente de barro
con patatas secas y torreznos.
Mientras el chisporrotear de la leña
ahumaba la matanza en la chimenea del hogar.
Crecía la pamplina en el arroyo limpio,
mecida por él piar de los pájaros de invierno.
Los mízcalos juguetones se escondían
en el mullido tapiz del suelo,
jugaban conmigo al escondite
y nunca me alcanzaba para la tortilla deseada.
La paciencia sentada en la laja de la puerta,
miraba calle abajo como llegaba el camión
sacudiendo su viejo esqueleto de lata
escupiendo en los últimos estertores,
el humo denso que llenaba la plaza,
y entre sus mercaderías descargaba.
el pan de hogaza en sacos misteriosos con aroma de leña.
El estruendo del verano llenaba la casa
del dulce aroma del melocotón,
llegaban en banastas y ocupaba las piedras de la medio-casa,
había que apartar el arca para que de amarillo y rojo entrara dinero en la casa.
El cabrero invadía el toril con el rebaño,
ordeñaba su ganado para el sustento diario.
Una yunta de bueyes, en lento peregrinar hacia las majadas,
hundía sus patas en el pestilente estiércol,
hube de apartarme para no dejarme ir
atada a las coyundas del yugo.
Quería ser de aquel lugar:
del arroyo que pasaba y de las mujeres que lavaban la ropa,
de la era, de la trilla y del trigo.
Del sobrado con sus ruidos misteriosos,
del crujir de las tablas del suelo,
y del piar de la perdiz a la hora del sueño.
Del tajo donde apenas me cabía una nalga,
de un lugar donde el agua saciara la sed
y el pan mitigara el miedo.
De repente unas manos de fuego y una lengua vengadora,
me empujaron dentro de un viejo autobús,
me despidieron lágrimas lentas de siglos de ausencia.
Y poco a poco se desdibujo el camino:
los chopos que guardaban la carretera,
el cementerio que presidía Las Cabezuelas,
el pantano con su camino zigzagueante,
el pretil del puente romano…
Todo se quedo en aquel lugar.
Como si el tiempo detuviera su peregrinar.
Mientras la vida parió para mi otro horizonte, en otro lugar.

Carmen Ortigosa Martín

"La sal de la vida". Miguel Oscar Menassa

EL QUE AMA NO TRAICIONA


la cruz inerte reverdece
y se cubre de flores
......................... ¿había olfateado el miedo
..........................y retomado su rastro?
habla al aire
o a alguien que no está
.................... ¡es lo más terrible!
a alguien que ya no forma
parte de nada
me ha llamado traidor
..................................profundo
..................................interno
porque sigo muerto desde ya hace tiempo
y no quiero que me recuerde
.............................................cuanto un beso a veces
............................................ puede decir a solas


Piotr Rzany


"Para llegar". Miguel Oscar Menassa

ESTA VEZ LA LLUVIA, VINO A ESCUCHAR

Se abrió la puerta de los espejos tallados en el aroma de infinitas tardes de lluvia.
Las almas se agolpan tornándose rosa desliado de memoria, racimos bruñidos en prófuga calma, laberintos vagabundos de noche que sólo buscan la dócil compañía de ardientes lágrimas sin llanto.

Ha nacido un silencio que se abre en vientres de palabras rompiendo la hora.
Incalculables horizontes se despliegan sobre la mesa en la que germinan las ramas, que latiendo en azul desnudo se baten en el duelo del hambre nunca saciada.

Silencios rotos van pulsando la línea de los cuerpos que cómplices del secreto del ritmo de la tarde van sembrando un camino de carne apasionada, errante de amores y a la luz de los susurros que aún prisioneros de las entrañas de la tierra ven alejarse los míticos abrazos tocando a despedida.

Soledad Caballero Castro

domingo, 14 de junio de 2009

Hoja de Vida - NÚMERO 11 - Revista Virtual de Poesía.

“Tupacamarú”. Miguel Oscar Menassa

Escuela de Poesía Grupo Cero
Director: Miguel Oscar Menassa
HOJA DE VIDA
-Revista virtual de poesía-
Taller de los domingos a las 17.00h.
Alcalá de Henares
NÚMERO 11. Domingo 14-06-2009
Coordinador: Carlos Fernández del Ganso

"Con el tiempo". Miguel O. Menassa

CADAVER EXQUISITO Nº 2

La pasión de lo hecho en tiempos hermosos nos anima a seguir
voluptuosas cabelleras al viento sembraron frutos de pasión
es una débil misión la que se abre en este cuerpo
cuando el saber es una rama de raíces interminables oro de besos en semblante azul
y él quería conseguir volar como un águila, y hablar como un hombre
la niebla de los días devorando noches de sílabas en batalla de sombras
pudiendo ser de la palabra el futuro de su voz
y el sexo de aquellos labios convirtió su arruga en un poema.
Y ya sólo estos versos desnudos de amanecer cubren mis labios
el canto que es la vida, simplemente vivir, permanecer
varios pensamientos engalanan mi corazón soy ese y no soy ese
cuando ya todo es sólo una presencia dibujada con aroma de caderas
ella dijo que lo amaba, el trabajaba todo el día y la poesía cultivaba sus vidas
ser el filo de un costado, sin tiempo libre en tus brazos abiertos
más allá de silencios mudos, no me lo he perdido estoy ahí.

Taller de Poesía Grupo Cero en Alcalá de Henares

"La llave de los días". Miguel O. Menassa

CADAVER EXQUISITO Nº 3

Entrega la piel y continua
una mañana abierta en polvo de huesos,
amanecer o despertar a la otra orilla del deseo,
derramándose en el viento del Norte
hay mujeres que desean y hombres que se enamoran.
Después del olvido, tú no has nacido
enhebrando noches de olvido
amar en la distancia,
juego necio.
En la tierra ardía nieve de fuego
ojos de un azul invisible
manotazo cruel, no puedo morir
y despliego mi cuerpo en un suspiro.
Tierra desnuda de palabras
y de nuevo escribió: volver a empezar
tus pechos ardientes, voluptuosa sangre fría.


Taller de Poesía Grupo Cero en Alcalá de Henares